La Terapia Ocupacional es una disciplina sanitaria que ayuda a los niños a participar de forma más autónoma, segura y satisfactoria en las actividades de su vida diaria. Observando si puede haber algún factor que interfiera en su día a día.

Uno de esos factores puede ser la forma en la que el cerebro procesa la información que recibe a través de los sentidos. Por ello, la Integración Sensorial constituye una parte fundamental de nuestra intervención. La integración sensorial es la capacidad que tiene el sistema nervioso para recibir, organizar e interpretar la información procedente del cuerpo y del entorno, permitiéndonos responder de forma adaptada a las diferentes situaciones del día a día.

Cuando este procesamiento no se realiza de manera eficiente, pueden aparecer dificultades que afectan a múltiples áreas del desarrollo y la participación. Algunos niños presentan una necesidad constante de movimiento, otros muestran una elevada sensibilidad a determinados sonidos, texturas o estímulos, mientras que algunos tienen dificultades para percibir adecuadamente su cuerpo, coordinar movimientos, regular sus emociones o mantener la atención.

Estas dificultades pueden manifestarse de formas muy diferentes:

* Problemas de autonomía en actividades como vestirse, comer o asearse.

* Torpeza motora, caídas frecuentes o dificultades de coordinación.

* Inquietud motora o necesidad constante de movimiento.

* Selectividad alimentaria o rechazo de determinadas texturas.

* Dificultades de atención y aprendizaje.

* Problemas de regulación emocional y conductual.

* Hipersensibilidad a sonidos, texturas, olores o determinadas experiencias cotidianas.

* Dificultades en la escritura, el juego o las habilidades sociales.

A través de una valoración individualizada, analizamos cómo procesa el niño la información sensorial, identificamos sus fortalezas y necesidades y comprendemos cómo estas influyen en su desempeño diario. Esto nos permite elaborar un plan de intervención ajustado a sus características, así como ofrecer estrategias y adaptaciones tanto para el hogar como para el entorno escolar.

Nuestro trabajo no se centra únicamente en mejorar una habilidad concreta, sino en favorecer la participación del niño en aquellas actividades que son importantes para él y para su familia. Para ello, intervenimos en aspectos relacionados con la autonomía personal, el desarrollo motor, la alimentación, la regulación sensorial y emocional, la escritura, el juego, las habilidades sociales y la participación escolar.

Además, acompañamos a las familias en la comprensión del perfil sensorial de sus hijos, ayudándoles a identificar patrones de regulación y desregulación, comprender mejor determinadas conductas y desarrollar estrategias prácticas que faciliten el bienestar y el funcionamiento diario.

Porque en muchas ocasiones, detrás de una dificultad observable, existe una necesidad sensorial o una forma diferente de procesar el mundo. Comprenderla es el primer paso para poder ayudar.